viernes, 10 de noviembre de 2017

TEMPORADAS DE HURACANES

La temporada de huracanes es variable según el lugar del mundo donde se den, con un máximo durante los meses de agosto, septiembre y octubre en el Atlántico norte, bastante similar al Pacífico, cuando el contraste de temperaturas es mayor y las aguas están más calientes. En el hemisferio sur, sin embargo la temporada comienza en octubre y finaliza en mayo.

Los huracanes reciben un nombre de persona para su identificación (puede haber varios al mismo tiempo, asignación de daños por parte de los seguros, avisos a la población...), su asignación tiene unas reglas fijas, como por ejemplo que se van alternando los nombres masculinos y femeninos -por ejemplo ahora que están activos al mismo tiempo los huracanes Irma y José-, otras reglas son por ejemplo, que la primera tormenta de un año impar recibe un nombre femenino y la de año par es masculino.


¿CÓMO HACEN LOS METEORÓLOGOS PARA PREDECIR LA RUTA DE UN HURACÁN?

Los satélites del tiempo son imprescindibles cuando se trata de calcular el camino que tomará un huracán.

Los meteorólogos dependen de las imágenes que toman los satélites, así como de los datos que se recogen en vuelos de aviones especializados.

Los satélites climatológicos utilizan distintos sensores para recoger toda la información que necesitan sobre un huracán.

Según la web científica How Stuff Works, desde el espacio hacen un seguimiento a las nubes visibles, los patrones de circulación del aire, la lluvia, la velocidad del viento y las precipitaciones.

Tienen sensores infrarrojos para detectar las diferencias de temperatura en una tormenta, así como la altura a la que se encuentran las nubes.

También se envían aviones especializados para que analicen distintos factores meteorológicos.

Este trabajo empieza mucho antes de que se forme un huracán.
Los meteorólogos se fijan primero en las tormentas que pueden potencialmente convertirse en huracanes.

Y una vez que observan que se están convirtiendo en una tormenta, con vientos sostenidos de 120 km por hora, empiezan a usar modelos de rastreo.

Los datos que se obtienen a partir de estos modelos computarizados también se utilizan para trazar la ruta del huracán y definir su posible grado de intensidad.

Pero a pesar de toda la ayuda tecnológica y de lo mucho que se han estudiado estos fenómenos meteorológicos, todavía es difícil predecir con 100% de exactitud la ruta que tendrá una tormenta.
Esto se debe, según los expertos, a que los huracanes pueden bajar repentinamente su intensidad de maneras que la ciencia todavía no termina de entender.

Según la unidad de meteorología de la BBC, cuando se trata del clima las variables en juego son tan numerosas y cambiantes que hablar de exactitud es prácticamente imposible, por más avanzados que estén los cálculos y las computadoras.


EL HURACÁN NATE CONVIERTE A 2017 EN EL AÑO CON MÁS HURACANES SEGUIDOS EN MÁS DE UN SIGLO

  Durante el primer fin de semana de octubre la tormenta tropical Nate se convirtió en huracán de categoría 1, amenazando México y parte de la costa de Estados Unidos. Se trata del noveno huracán consecutivo en formarse durante las últimas semanas, convirtiendo a la temporada de huracanes de 2017 en una de las más activas jamás registradas.

Nate  perdió su intensidad y volvió a bajar de categoría hasta tormenta tropical, pero por un momento fue el noveno huracán en formarse en el océano Atlántico durante las últimas semanas. No se registraba una temporada de huracanes tan activa en la región desde al menos 1893, año en el que se registraron 10 huracanes. Sin embargo, los expertos aclaran que no hay forma de saber si realmente se registraron de diez huracanes, dado que entonces se hacían observaciones desde tierra o desde embarcaciones, a diferencia de ahora.


¿CÓMO SE FORMA UN HURACÁN?



               


jueves, 9 de noviembre de 2017

LOS 10 HURACANES MONSTRUOSOS QUE HAN ROTO TODOS LOS RECORDS



             

AREAS DE FORMACIÓN ATÍPICAS

Las siguientes áreas producen ciclones tropicales ocasionalmente:
  • Océano Atlántico Sur. Una combinación de aguas más frías y cizalladura vertical hacen muy difícil para el Atlántico Sur registrar actividad tropical. Sin embargo, se han observado tres ciclones tropicales en esta región. Fueron una débil tormenta tropical en 1991 cerca de la costa de África; el ciclón Catarina (conocido también como Aldonça), que hizo entrada en tierra en Brasil 2004, con fuerza de Categoría 1; y una tormenta más pequeña, en enero de 2004, al este de Salvador de Bahía, Brasil, que se cree que alcanzó intensidad de tormenta tropical con base en los vientos registrados.
  • Pacífico Norte Central: La cizalladura en esta área del océano Pacífico limita severamente el desarrollo tropical, por lo que no se conocen formaciones de tormentas desde 2002. Sin embargo, esta región es frecuentada comúnmente por los ciclones tropicales que se forman en el ambiente mucho más favorable de la región del Pacífico Nordeste.
  • Pacífico Sudeste: Las formaciones tropicales en esta región son bastante raras; cuando se forman, frecuentemente están enlazadas a episodios de El Niño. Muchas de las tormentas que entran en esta región se han formado en el lejano oeste, en la zona del Pacífico Suroeste. Afectan a las islas de Polinesia en casos excepcionales.
  • Pacífico Suroeste: Existen tres antecedentes en Chile: 27 de mayo de 1934 en Concepción, 21 de junio 2007 también en los alrededores de Concepción y 26 de abril de 1881 en Valdivia.
  • Mar Mediterráneo: A veces se forman tormentas con estructuras similares a las de los ciclones tropicales. Algunos ejemplos de estos "ciclones tropicales mediterráneos" se formaron en septiembre de 1947, septiembre de 1969, enero de 1982, septiembre de 1983 y enero de 1995. Sin embargo, hay cierto debate sobre si la naturaleza de estas tormentas fue realmente tropical.
  • Subtrópicos templados: las áreas más allá de los treinta grados del ecuador normalmente no son conductivas para la formación o fortalecimiento de ciclones tropicales. El factor limitante primario es la temperatura del agua, aunque una mayor cizalladura vertical también es otro de los factores. Estas zonas en ocasiones son frecuentadas por ciclones moviéndose desde latitudes tropicales. En raras ocasiones, como 1988​ y 1975​ pueden formarse o fortalecerse en esta región.
  • Bajas latitudes: El área entre los paralelos 10º N y 10º S no experimentan una presencia significativa del efecto Coriolis, un ingrediente vital para un ciclón tropical. Sin embargo, en diciembre de 2001, el tifón Vamei se formó al sudeste del mar de la China Meridional e hizo entrada en tierra en Malasia. Tuvo origen en una formación tormentosa en Borneo, que se movió hacia el mar de la China Meridional.​
  • Los Grandes Lagos: Un sistema tormentoso que parecía similar a un huracán se formó en 1996, en el lago Hurón. Formó una estructura con el ojo típico en su centro y pudo haber sido durante un breve espacio de tiempo un ciclón tropical.


LOS CICLONES TROPICALES

En sí, según la NOAA, un ciclón tropical es un término que se emplea en meteorología para describir una serie de tormentas que se originan en regiones de aguas tropicales o subtropicales.

Se trata de la rotación de un sistema organizado de nubes y tormentas que se originan sobre aguas tropicales o subtropicales y que tiene una circulación cerrada de bajo nivel.

Los ciclones tropicales giran en sentido antihorario en las regiones del hemisferio norte y se pueden clasificar como depresiones tropicales (con vientos de hasta 61 km/h), tormentas tropicales (con vientos de entre 62 y 117 km/h), huracanes (hasta 120 km/h) y huracanes mayores (de hasta 178 km/h). Este grupo de tormentas se compone de perturbaciones climáticas preexistentes, el clima cálido de los océanos tropicales, la humedad y los vientos.


Cuando todas estas condiciones se unen y se sostienen en determinados lapsos de tiempo, se producen vientos cada vez más violentos, olas de gran tamaño, lluvias torrenciales y consecuentes inundaciones. El conjunto resulta en verdaderas catástrofes naturales que afectan nuestras civilizaciones, especialmente las que se ubican en zonas costeras.


DEFINICIÓN DE TORNADOS

Un tornado es un viento a modo de torbellino. El término suele utilizarse como sinónimo de huracán, aunque este concepto hace referencia a...